viernes, 12 de septiembre de 2008

Unicornio

Bety, ese es el nombre de quien mucho tiempo fue mi unicornio. Tengo que explicar en este punto a qué me refiero con "unicornio" para todos aquellos que pudieran no entenderme: el unicornio era en la mitología un animal imposible de atrapar, dando entonces como resultado que el concepto de unicornio sea aplicable a algo que sólo podemos admirar sin siquiera intentar atrapar, pues es imposible.

La ví por primera vez cuando entré al tec y quedé cautivo ante su belleza, que aun cuando no era la más sorprendente que había visto, su semblante me inspiraba y había algo en su expresión y en su mirada que la llenaban de misterio ante mis ojos. Ella era de nuevo ingreso también y por esa causa, aunque en carreras completamente distintas, nos cruzábamos siempre en los pasillos y hasta en la biblioteca.

Algunos de mis amigos y amigas se enteraron que la consideraba mi unicornio y cada vez que podían, me hacían saber cualquier cosa sobre ella. Durante años jamás me atreví a hablarle, y pensarán "¡que puto!", pero había una fuerza increíble que me hacía desvanecer ante la sola idea de pararme frente a ella para decirle "hola". No es que sea tímido, aunque quizá a veces soy algo ranchero; el caso es que muchas veces me guío por mis instintos y de alguna manera jamás sentí que fuera el momento indicado para hacerlo.

Pasó el tiempo, conocí a mucha gente a través de las diferentes clases y de alguna manera me fuí aproximando, sin quererlo, a su círculo de amigas. Resultó que Paulina, amiga de Gaby, a quien conocí en clases de fotografía, era muy amiga de Bety. Alguna vez platicando con Pau y con Giselle, que por cierto se caía del Taipei 101 de buena y de guapa, salió a la plática Bety y confesé que me gustaba; rápidamente Pau se interesó en el tema pero instintivamente disminuí la importancia del asunto y cambié de tema sin hacer aspavientos.

Siguió pasando el tiempo y cuando comencé como presidente de la sociedad de alumnos de mi carrera, me hice buen amigo de Juan, el presidente de su carrera; cosa más sorprendente aún sucedió cuando me enteré de algo inesperado: Bety formaba parte de su mesa directiva. A través de lo diferentes eventos y reuniones del consejo estudiantil nos empezamos a topar más a menudo, no recuerdo bien si desde antes ya la saludaba pero sí puedo decirles que estos hechos lograron que el saludo se diera más natural.

No estoy seguro si fueron mis nervios o si era su personalidad tan seca, pero todas las pocas conversaciones que tuve con ella fueron como una extensa llanura. Jamás logré sentir algún relieve en nuestra limitada interacción, como si todas mis reacciones instintivas anteriores por evitarla hubieran sido justificadas por una certeza sospechada de que las cosas no funcionarían. Poco a poco fuí replegándome nuevamente a la posición de simplemente admirarla, idealizando todas esas características que yo sé que no tenía y abandonando esa idea absurda de querer atrapar un unicornio.

12 comentarios:

jess dijo...

Pueeees.
Se supone que los unicornios de a de veras, sólo pueden ser observados por las doncellas puras de corazón (nomás de corazón jaja).

"¿Dónde habías estado todos estos años?, ¿Por qué te apareces ahora que estoy vieja y fea? Maldición! ¿Por qué te burlas de mí así?"

Muchas ideas en la mente, con tus letras.... muchos recuerdos.... muchas sonrisas...... y una sola imagen.
La de Mi Unicornio.

Abrazosss chiquitín!!!

Mar dijo...

"Historias de mis tiempos mozos", je, qué bonita etiqueta.

Pues sí, mi estimado. Así es esto. Los unicornios son rebonitos mientras no se les atrape. Ya cuando los tienes enjaulados dejan de ser una animal mágico y se convierten en un ponny defectuoso.

Por eso, a los unicornios nomás hay que desearlos.

PD: ¿Chiquitín? Jajajá.

Rich. dijo...

Me trajo recuerdos, supongo que a la gran mayoría le pasará lo mesmo.
Buen post, saludos.

it dijo...

naaaaaaaa pa mi que "disimuladamente" te mando a la chingada y tu nomas lo adornas jajajaj

c324r dijo...

"A ver bola de miedosos mariconcitos floripondios, temerosos del colisionador de partículas LHC, ya arrancó esa madre y no pasó nada; en dos meses que empiecen las colisiones perronas, tampoco va a pasar nada"

Y contigo tampoco pasó nada... pinche gasto inútil.

Adrián dijo...

jajaja pinche maricon !!.


a por cierto...linkeanos no we? no seas culero,me paso luego pa checar y ponerte un link tambien.

Adrián dijo...

jajaja pinche maricon !!.


a por cierto...linkeanos no we? no seas culero,me paso luego pa checar y ponerte un link tambien.

Anónimo dijo...

pues si... si eres puñal

Anónimo dijo...

aaaajjaja no te creas, la neta yo tambien he tenido algunos unicornios, y siempre he preferido dejarlos asi, proque generalmente cuando atrapas un unicornio te das cuenta que es solo un pinche caballo con un puto cuerno, y no, no es tan bonito como aprece desde lejos

segundom dijo...

chilo el post para romper con la rutina.

MoMO dijo...

Buen relato.



Buenas Chambas

La Madre de Todos Los Vicios dijo...

Que pinche historia tan deprimente.